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De las muchas leyendas sobre los mágicos efectos del café, la más curiosa y a la vez conocida es la que cuenta que en la región Abisinia de Kaffa (actualmente Etiopía), vivía un pastor llamado Khaldi quién una noche observó que sus cabras, lejos de dormir, saltaban y danzaban vigorosamente. Creyendo que estaban poseídas por el demonio, decidió hablar con un monje de un monasterio próximo quién intuyó que podría ser debido a la ingesta de algún herbáceo próximo al lugar de pasto. Habiendo comprobado que uno de los arbustos tenía signos de mordedura de cabra, hizo un conocimiento del fruto e hizo un brebaje. El hallazgo fue muy celebrado por la comunidad ya que observaron que ya no se dormían durante las horas de rezo. La palabra café es un derivado de la palabra árabe "qahwah" y de la turca "kahveh". El primer texto conocido con referencias al café son la del médico persa Abu Bakr Mamad ben Zakariyya al Razi (865-923) que denomina al grano de café bunchu y lo describe con grandes propiedades estimulantes y de grandes efectos contra la melancolía. Dos siglos más tarde el médico árabe Avicena dice del café:
En un principio el café sólo se consumía bajo receta médica en Yemen y Arabia, pero éste era demasiado estimulante como para ser restringido por mucho tiempo. Los árabes guardaban con mucho celo su descubrimiento y no permitían que las semillas saliesen de su país. En una ocasión un peregrino musulmán llamado Baba Budhan, logró sacar de Arabia siete semillas y las sembró en su monasterio en la India. Se dice que todo el café del mundo procede de estas siete semillas. Los primeros cafetos se descubrieron en Etiopía y con anterioridad al siglo XIII. Aquella planta era hermana de otra encontrada en Yemen (país vecino), donde con el tiempo se obtuvo la clase llamada moka. Fue en esta última región donde en el año 575 empezó el cultivo del café pero no fue hasta el siglo XIII cuando se empezó a tostar su grano. En los siglos XV y XVI alcanzó gran escala a través de los puertos de Venecia y Marsella. Pero el primer éxito europeo coincidió con un fracaso de las tropas turcas en el año 1683: cuando terminado el sitio de Viena, los Turcos retrocedían derrotados, iban abandonando sobre el campo una gran cantidad de café que portaban con ellos. Fue entonces cuando los Austriacos empezaron a abrir la primeras cafeterías. En el siglo XVII Francia y Holanda lo introdujeron en sus colonias y fue un francés, Ghevalier Gabriel Mathieu de Clieu quién tras un tormentoso viaje hasta la isla de Martinica, logró cultivar un brote de planta de café que había sobrevivido y de allí se expandió por América. En 1730, los ingleses llevaron el café a Jamaica. Al mismo tiempo los franceses lo llevaron a Vietnam y en 1896 los arbustos de café fueron plantados en Australia. |